Chatbots conversacionales
Phantom
Cómo creé un chatbot cuyo cerebro (su system-prompt) se corrige desde un panel, sin tocar código
La empresa
Un chatbot que tenía que mejorar sin depender del programador
Phantom es un chatbot conversacional cuyo comportamiento había que ajustar a menudo. El problema: cada cambio pasaba por tocar código.
El reto
Cambiar el bot era lento, arriesgado y sin dejar rastro
Cambiar al bot era lento
Cada ajuste de comportamiento exigía tocar código y desplegar, así que mejorar era caro y lento.
Sin historial de cambios
No quedaba registro de cómo había cambiado el cerebro del bot ni forma de volver atrás.
Riesgo al editar a mano
Editar el prompt entero a mano podía romper lo que ya funcionaba.
La solución
Un cerebro editable desde un panel, con IA que aplica el cambio mínimo
Saqué el cerebro del bot del código y lo hice editable y seguro:
System-prompt en la nube
El cerebro del bot vive en una base de datos y el agente lo lee en cada conversación.
Correcciones sin código
Desde un panel escribes la corrección y un editor con IA aplica solo el cambio mínimo necesario.
Historial de versiones
Cada cambio queda guardado, así puedes ver la evolución y volver atrás.
Orquestado con n8n
El agente de IA corre en n8n y lee siempre la última versión del cerebro.
La historia del proyecto
Phantom funcionaba, pero mejorar su comportamiento era un suplicio: tocar código y desplegar cada vez.
Saqué su cerebro (el system-prompt) del código y lo puse en la nube, donde el agente lo lee en cada conversación.
Ahora desde un panel se escribe la corrección y una IA aplica solo el cambio mínimo, sin romper lo que ya iba bien.
Cada versión queda guardada, así se ve la evolución y se puede volver atrás en segundos.
Los resultados
Un bot que mejora sin tocar código
El comportamiento del chatbot se ajusta desde un panel en minutos, con historial completo y sin riesgo de romper lo que funcionaba.
¿Tu chatbot necesita mejorar a menudo?
Te monto un chatbot cuyo cerebro se edita desde un panel, con IA e historial.


